Hace calorcito (pero aún no agobia) como para apartar un poco las lanas. Y los días son tan claros que te alegran la paleta habitual. O al menos a mi me da por colores más alegres...
de ahí esta bolsa nueva tan primaveral, con pajaritos y alegría y mi nuevo cactus, que no se morirá aunque se me olvide regarlo.
Cuando yo era pequeña el verano se me antojaba un tiempo eterno y laxo lleno de horas muertas y siestas con el flequillo pegado a la cara por el sudor, polos y pipas.
Ahora procuro aprovecharlo un poco más porque se me pasa volando.
Las siestas no las perdono. Ni las pipas. pero he incorporado la cervecita fresquita y los talleres de Casa Sagnier. Imprescindibles.
Yo os propongo tres sesiones de patchwork desde cero para acabar luciendo una magnífica tote bag.
Las inscripciones siguen abiertas y el taller será los jueves 27 de junio y 4 y 11 de julio, de 9.30 a 11.30.
En el Espai Antoni Miró Peris del Clot nos ofrecen un sinfín de propuestas tan interesantes como hacer un puf de trapillo con Las Teje y Maneje o atreverse con una tote bag con mi menda.
Desde cero con amor.
Será los jueves 4, 11 y 18 de julio de 18,30 a 20,30 h.
Desde hoy y hasta el 25 de junio podéis matricularos de lunes a viernes de 16,30 a 21 h. y los miércoles, además, de 10,30 a 13,30 h.
Si a tí también te gusta preparar el carnaval con tiempo y, sobre todo, si tienes peques en casa, no puedes perderte los talleres de disfraces que Mercè y Emma os tienen preparados.
Ven a divertirte una tarde y llévate los disfraces para los reyes de la casa.
Esta semana no da para resumen alguno porque sólo ha habido trabajo y virus (¿viruses?) del resfriado.
No he tenido tiempo ni de mirarme seriamente algunos tutoriales y patrones que he encontrado en la red y que se han quedado anclados a la barra de herramientas hasta que puedan ser revisados como es debido.
De momento, y a falta de crónica semanal, os dejo aquí unos cuantos.
Que cuando el diablo se aburre, con el rabo mata moscas.
Precioso conejito, cálido y fácil, que he encontrado en el blog de Sleepy King.
¿Queréis llegar a hacer cosas tan bonitas como éstas?
Pues por algún lado habrá que empezar.
Ahora que ya sabéis que ni el patchwork, ni el ganchillo, ni las labores en general son habilidades ñoñas o pasadas de moda, es hora de disfrutar de sus parabienes.
Una vez superados los primeros escollos ( pocos y sencillos ) podréis relajaros creando vuestros universios propios.
Hoy os propongo mis talleres de iniciación, que ya están a la vuelta de la esquina:
A sus ya muchos y muy interesantes talleres y a su maravillosa iniciativa de ofrecer un espacio a aquellas personas que deseen acercarse a coser a máquina en un entorno inimitable, suman ahora su nuevo blog.
Estoy lanzada. No paro de dar talleres y cursos: ¡gracias a todas!
Si estáis interesadas en acudir a alguno de los que se inician en Enero, podéis informaros en el Centre Cívic Casa Sagnier ( inscripciones del 9 al 14 de enero ), donde nos divertiremos haciendo patchwork ( lunes de 9.30 a 11.30 ) o amigurumi ( lunes de 19 a 21.30 ).
Lo interesante es que tenga unos bolsillos en los que quepan nuestros regalos favoritos, pero ya sea a tamaño libro o a tamaño bombones, el calendario de adviento debe alegrarnos el mes.
El mío ya está preparado y la que quiera hacerse uno puede venir a La Creativa Mertxesites y apuntarse a un taller. En un par de tardes te lo llevas hecho.
Bolsas donde todo cabe. La mochila de Sport Billy, la Gladstone de Mary Poppins o mi nueva bolsa para llevar labores. Creo que cabe hasta la máquina de coser.
Me ha costado acabarla, nunca encontraba el momento de hacer tanto bolsillo y poner tanta cremallera, pero ya está.
Si, como yo, estáis en esa edad en que las amigas parecen ponerse de acuerdo en tener descendencia y queréis hacer un regalo a los pequeños recién llegados, algo práctico, que abulte poco y hacerlo, además, con vuestras propias manos, os propongo hacer una mantita como ésta.
Es muy, muy fácil y la podéis tener lista en unas 4 ó 5 horas.
Necesitaréis:
1 m. de tela estampada ( como es para un niño, elegimos un feliz estampado de cuentos infantiles ).
1/2 m. de una tela lisa ( o con un estampado más discreto ) que conjunte.
Hilo de coser del tono más parecido posible a la tela.
Aguja, alfileres, tijeras, máquina de coser ( siempre puede hacerse a mano, por supuesto ) y tu música preferida de fondo.
^_^
Lo primero es lavar y planchar la tela para que encoja lo que tenga que encogerse antes de que nos pongamos a trabajar.
Cortamos ( dejando siempre 1/2 cm. de margen alrededor de cada pieza ), en la tela lisa, un rectángulo de 40 x 60 cms. De tela estampada la pieza que será la trasera ( 60 x 80 cms ), dos tiras de 10 x 40 cms ( que coseremos a los extremos superior e inferior de la pieza lisa ) y dos tiras de 10 x 80 cms ( que coseremos a los laterales de la misma ). Dibujad sin miedo: no todo el mundo corta exacto y recto.
Tened en cuenta la direccionalidad del dibujo y - aunque parezca muy obvio - el derecho y el revés de la tela
No tengáis prisa: comprobad una y otra vez la colocación, usad los alfileres, hilvanad... y pensar en la rabia que da deshacer costuras.
Cuando ya tengáis estas 5 piezas unidas, elegiremos un motivo para decorar y personalizar la zona lisa: en este caso la inicial del bebé, la A de Ander. La dibujamos ( o la imprimimos ) y la calcamos sobre el lado liso de la fliselina para pasar a plancharla sobre el revés de un trocito de tela estampada. Recortamos y aplicamos con la plancha en un rincón. Repasamos los bordes con un punto de festón o un zig zag.
Después, preparamos el "sandwich", colocando: la tela estampada ( trasera ) mirando hacia nosotros, la tela lisa ( delantera ) encima, con el revés hacia nosotros y la guata encima de todo. Han de ser tres pisos de 60 x 80 cms. con 1/2 cm de margen alrededor de las telas.
También deberíamos preparar unas cintas o cordones que nos servirán de cierre. Colocadlos entre las dos capas de tela encarada, estirados hacia dentro pero manteniendo 1/2 centímetro hacia el exterior para fijarlos con la costura.
En este punto, yo lo hilvano todo junto para que nada se mueva de sitio a la hora de pasar la máquina.
Cosemos alrededor, dejando unos 10 cms sin coser, hueco por el que daremos la vuelta a la pieza, sacando los cordones y estirando bien las esquinas.
Cuando ya esté girada ( la guata queda por dentro y las telas convenientemente contrapuestas ) podemos cerrar la abertura con un punto invisible.
Planchadlo todo para ver el efecto.
Aquí, las más valientes pueden probar el acolchado a mano.
Las menos ortodoxas, pueden hacer un pespunte por todo el margen entre la tela lisa y la estampada para mantener unidas las piezas y dar sensación de mullido volumen.
Gracias a los cordones, podréis enrollarla para su transporte, su almacenaje o para usarla como cojín.
Por lo general, tengo más de una labor empezada para poder ir alternando... así que también es habitual que acabe más de una a la vez.
En esta ocasión me he encontrado acabando un quilt improvisado de aspecto otoñal y un bolso bien grande, definitivamente estival.
Para el quilt he aprovechado trocitos de telas más o menos ocres y anaranjados que había ido quedando de oros trabajos. Siempre lo digo: no se tira nada.
Y el bolso aprovecha cuadros de un panel ilustrado que compré en Sitges hace ya unos meses, alegremente unidos por una radiante tela de estrellas, coronado todo con asas de bambú.